• 19·08·2017 13:09
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Ventoso y nublado: perdieron los suplentes

Ventoso y nublado: perdieron los suplentes

El viento de esta mañana en Teléfonos desvirtuó completamente el amistoso. Pero además los suplentes de Olimpo se nublaron para buscarle la vuelta a las adversidades que planteó el rival y por eso, en un partido que pintaba para empate, en un tiro libre lo terminó perdiendo 0-1 ante Sansinena.

Fue en dos tiempos de 45 minutos en los que Mario Sciacqua eligió a los mismos once que había parado ayer en los trabajos tácticos. Es decir: Anchoverri; Villanueva, Herranz, Cahais, Llambay; Covea, Bellocq, Belleggia, Fornari; Gaona Lugo y Troyansky.

Desde el inicio el Aurinegro asumió la iniciativa y manejó la pelota en el mediocampo, aunque sin lastimar a una defensa replegada que apostaba al oficio de Schefer en el círculo central para tratar de iniciar contragolpes rápidos. Así, con viento a favor para los de Sciacqua, en los primeros diez minutos cada equipo tuvo una situación de gol: primero los de Cerri en una réplica y después el local tras una gambeta de Troyansky dentro del área.

Mezcla de precisión y viento, esa pelota está por clavarse en el ángulo de Anchoverri. Los suplentes de Olimpo perdieron ante Sansinena.

Prácticamente fue la única chance para Olimpo, que intentó rotar las posiciones de Fornari, Covea y Gaona Lugo para buscarle la vuelta a dos líneas de cuatro que no fallaron, como ya había ocurrido en el amistoso de hace tres semanas ante el mismo rival. Esa impotencia animó a Sansinena para progresar en el campo y sobre el final hasta se manifestó con un episodio de violencia: Covea e Ihitz se agarraron a trompadas, fueron expulsados y posteriormente reemplazados.

En el segundo tiempo, además de viento en contra, las ráfagas fueron todavía más fuertes. Tanto que ni siquiera beneficiaba al rival, sino que directamente perjudicó al juego. En ese contexto fue imposible evaluar el ingreso de Áxel Rodríguez con el que Sciacqua intentó atacar con un 4-4-2 más definido. Tampoco se pueden sacar conclusiones sobre la nueva fisonomía del equipo cuando entre los 18 y 22 minutos Lacunza, García, López y Strahman reemplazaron a Villanueva, Belleggia, Fornari y Troyansky.

Entre la tierra y lo trabado del juego, el viento ayudó a que un tiro libre bien dirigido se clavara con velocidad en el ángulo superior izquierdo del arco de Anchoverri. Y con ese gol, que no se pudo revertir en los minutos siguientes, se completó una mañana adversa: en el juego, en la posibilidad de evaluar rendimientos y también en el resultado.

Tom Wichter

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