Una espera dulce en Capital

Una espera dulce en Capital

En el barrio de Barracas, a pocos metros de la Bombonera, se respira la tensión previa a la final de la Libertadores. La cancha de sintético en la que entrenó Olimpo fue una isla: hubo buen humor y una hora para despejar la cabeza en la previa del partido ante Platense.

El equipo de Bonjour realizó algunas tareas físicas para recuperarse del viaje en colectivo que emprendió anoche y luego se disputó el clásico torneo triangular amistoso para activar un poco los músculos y divertirse un rato. Tras una hora de trabajo la delegación volvió al hotel en el que habitualmente concentra en Capital Federal y allí esperará el partido ante el Calamar, programado para mañana a partir de las 17 en Vicente López.

(Cubrió: Tom Wichter.)

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