Olimpo y Sciacqua: caminos no tan cruzados

Olimpo y Sciacqua: caminos no tan cruzados

Casi juega en Olimpo hace 19 años. Se hizo cargo de Colón a partir de un triunfo del Aurinegro. Hace tres años una derrota en el Carminatti provocó su salida. Y a partir de enero Mario Sciacqua será el DT del plantel profesional del club bahiense, tal como se lo anticipó su hijo hace tres semanas.

El sábado 3 de diciembre, unos días después de haber anunciado su renuncia a la dirección técnica de Gimnasia de Jujuy, Sciacqua se despidió del Lobo con un triunfo 1-0 de visitante ante Nueva Chicago. Esa noche Olimpo perdió 1-2 ante San Lorenzo, el entonces técnico Cristian Díaz suspendía su conferencia de prensa posterior al partido y horas después el club comunicaba su alejamiento.

“Si dirigís en Primera tu club debería ser Olimpo, tiene mejor equipo que Temperley, Sarmiento, Arsenal y Huracán”. ¿Mario Sciacqua a la almohada? No: lo dijo su hijo, de apenas 13 años, en un sillón frente a la TV mientras se enteraba de una de las tantas renuncias de entrenadores de Primera División. Y aunque para adentro el padre no quiso escuchar al adolescente, todavía más para adentro empezó a imaginar en que su historia con el Aurinegro finalmente iba a empezar a cerrarse.

Dos semanas después, tras algunas conversaciones con el presidente Alfredo Dagna, la predicción ya era una certeza tan fuerte que no pudo quebrarse ni con el llamado de la dirigencia de Colón, el club de toda su vida. “Cuando se fue Montero supuse que me iban a llamar, pero mi cabeza ya estaba en viajar a Bahía para arreglar con la dirigencia”, le contó el DT a Aurinegro Web sobre una historia que dio vueltas durante años hasta que finalmente desembarcó en el Carminatti.

La primera vez que se conocieron Sciacqua y Olimpo fue en 1997. El ahora entrenador en ese momento era un delantero surgido de las Inferiores de Newell´s, formado y influenciado por Marcelo Bielsa, que había jugado una temporada en Colón, otra en Arsenal y algunos partidos en el fútbol peruano. Mientras intentaba recuperarse de una lesión recibió el llamado de Fernando Arean, DT del Auriengro.

El del gol de Vega a Colón sobre la hora fue el último partido de Sciacqua en Primera Divisón.

Diciembre de 2013. El del gol de Vega a Colón sobre la hora fue el último partido de Mario Sciacqua en Primera Divisón.

“Estuve a pruebas cuatro o cinco días, el Nano me quería, pero el presidente me bajó el pulgar”, recordó casi 20 años después. Arean murió en julio de 2011. El presidente, en ese entonces Jorge Ledo, había fallecido el 8 de abril de ese año y al día siguiente de su deceso el Aurinegro lo homenajeó con un triunfo: 2-0 ante Colón en Santa Fe. Bareiro convirtió el primero, Litre el segundo al aprovechar un error de Juan Quiroga (hoy en Olimpo), y con ese resultado Fernando Gamboa (hoy su reemplazante en Gimnasia) fue forzado a dejar la conducción técnica del Sabalero.

Lo reemplazó Sciacqua, en ese entonces empleado del club en el fútbol formativo. Fue su quinto interinato en Primera y tras algunos partidos fue ratificado en su cargo para el Apertura de ese mismo año. En ese torneo Colón ganó 1-0 en el Carminatti y fue quinto en la tabla con la misma cantidad de puntos que el subcampeón, pero en febrero de 2012 el DT regresó a su puesto en las Inferiores por decisión propia, luego de un empate y un empate en las dos fechas iniciales. En el partido siguiente, ya con Sensini en el banco, Colón le ganó 3-1 al Olimpo que dirigía Héctor Rivoira.

El club santafecino le dio revancha con un sexto interinato en el Torneo Inicial 2013, esta vez tras la renuncia de Darío Forestello. Sus resultados, dos puntos en ocho partidos, fueron tan adversos como el contexto institucional del club: jugadores libres por falta de pago y juveniles que dieron la cara ante una tabla de promedios que comenzaba a apretar. Sciacqua aguantó hasta que el 9 de diciembre, a los 44 minutos del segundo tiempo, Ezequiel Cerutti encaró un contragolpe por izquierda, el Chori Vega definió por el centro y el equipo que entonces dirigía Perazzo cerró el año con cuatro triunfos consecutivos y fuera de la zona de descenso directo. 

Ese verano Sciacqua se instaló en Jujuy y su vacante en Colón la ocupó un tal Diego Osella, su amigo desde los 15 años, otro impregnado por la obsesión al detalle que le educó Bielsa y que generó el apodo de de los tres: Loco. Pero además de compartir una historia desde chicos Osella y Sciacqua fueron competidores: el presidente Dagna se comunicó con los dos cuando en abril de 2015 debió buscarle un reemplazante a Walter Perazzo.

“Mientras los dos estábamos negociando con Olimpo hablábamos por teléfono y nos decíamos:´Si me toca a mí buenísimo, y si te toca a vos también´”, certifican las declaraciones de ambos entrenadores. En ese momento le tocó a Diego Mario. Hoy es el turno de Mario Alfredo.

Tom Wichter

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