EL RODRIGAZO

EL RODRIGAZO

El penal cuando no pasaba nada. La asistencia precisa a Coniglio. La joyita por arriba del arquero. Una más linda que la otra, pero todas valen lo mismo: tres puntos. Y los sumó Olimpo hace un rato a partir de diez minutos brillantes de Rodrigo Caballuci que facilitaron el 3-1 ante Huracán en el Carminatti.

Lo que hizo el zurdo, y por supuesto los dos cabezazos goleadores de Coniglio, se valoriza todavía más en el contexto del partido. El previo, el de la tabla de promedios y todos sus condimentos. Y el que presentó el juego, el de la desventaja desde temprano por un error recurrente: pelotazos mal resueltos por la defensa que terminan en un 0-1 antes del primer cuarto de hora.

La tarde pintaba muy fea. El Aurinegro hacía fuerza en el mediocampo para liderar el empuje hacia el empate, pero Huracán le bajó el ritmo al juego todo lo que pudo y las faltas defensivas de Olimpo colaboraron con ese objetivo del rival. Encima, con la pelota en juego, el Globo pudo abrir espacios a partir de una formación tan sorpresiva como ofensiva: 4-3-3 con dos volantes con más vocación de juego que de marca.

En apenas un rato Gabbarini desvió un disparo por arriba del travesaño y Rodríguez trabó justo a tiempo un mano a mano. Huracán ganaba y dominaba. Y por eso, una vez más, lo de Caballuci fue bisagra. Porque la jugada del penal, más allá de las desprolijidades de Pitana para sancionarlo y la atajada del arquero que le aportó todavía más suspenso a un gol interminable, fue el renacimiento futbolístico de un juego que antes de esa jugada tenía más olor a 0-2 que 1-1.

Díaz pasó de largo y Coniglio le ganó a Araujo para convertir el 2-1. El delantero festejó seis goles en los últimos cinco partidos.

También fue un renacer porque, así como el Aurinegro repitió el pecado defensivo de recibir un gol temprano, esta vez no existió ese rato de desatenciones posterior al empate como sí había ocurrido contra Rafaela y Newell´s. De hecho el local duplicó la apuesta. En realidad, la triplicó: a los 38 minutos Caballuci le sirvió otro gol a Coniglio y a los 41 el propio zurdo hizo el suyo, con ayuda de un desvío pero precioso igual, por las dudas de que alguien se olvidara de su participación en los otros dos.

Esas tres explosiones del Carminatti fueron los últimos goles del domingo porque en el segundo tiempo la búsqueda del rival fue con posesión de pelota y en campo bahiense, pero defensivamente aguantable. El único ajuste táctico, forzado por la cantidad de delanteros que mandó Azconzábal a la cancha, fue el 4-1-4-1 que dibujó Sciacqua con el ingreso de Pérez Guedes en lugar de Troyansky.

La dupla de centrales se hizo fuerte, Villarruel barrió con autoridad hacia los dos costados e inclusive las chances de gol más claras en ese lapso fueron por otros dos desbordes de Caballuci. Ni siquiera la expulsión de Villarruel influyó en el juego ya que quedaban pocos minutos para el final.

Huracán no pudo hacer nada contra el destino de un partido que se definió en los últimos minutos del primer tiempo. Ahí, Rodrigo a la cabeza, se remontó un partido clave. Y con eso quedó claro que, así como el jueves tocó sufrir, la pelea por las permanencia tiene estos vaivenes emocionales. No le pasa solamente a Olimpo: a todo Globo le llega su Sarandí.

Tom Wichter

(Foto: Eugenio Andrés.)


SÍNTESIS

OLIMPO (3): Gabbarini; Villanueva, Parnisari, Rodríguez, Pantaleone; Pizzini, Villarruel, Tellechea, Caballuci; Troyansky y Coniglio. DT: Mario Sciacqua.

Huracán (1): Díaz; Romat, Nervo, Araujo, Villalba; González, Fritzler, Romero Gamarra; Pussetto, Briasco y Mendoza. DT: Juan Manuel Azconzábal.

Goles: PT. 7´Pussetto (H), 32´Coniglio (O), 38´Coniglio (O) y 41 Caballuci (O).

Expulsado: 39´Villarruel (O).

Cambios en Olimpo: ST. 18´Pérez Guedes x Troyansky, 41´Blanco x Pizzini y 46´Álvarez x Tellechea.

Árbitro: Pitana.

Estadio: Carminatti.

Comentarios

comentarios