LA MEJOR LÍNEA DE CUATRO

LA MEJOR LÍNEA DE CUATRO

Olimpo sufrió las bajas defensivas y empezó perdiendo, pero los cuatro hombres ofensivos lo disimularon con un triunfazo lleno de goles e ilusiones: Caballuci, Troyansky y Tellechea convirtieron; Pizzini brilló, y por eso fue 4-3 ante Patronato en Paraná.

El local comenzó ganando tras un penal confirmó lo que se insinuaba: el Rojinegro proponía poco y no había otra forma de que fuera ganando más que por alguna desatención defensiva del bahiense. Un par de malas entregas de Sacks habían provocado contragolpes por el lado opuesto, un pelotazo de Bértoli alcanzó para una descoordinación entre los centrales, y Cabral tiró demasiado de la cuerda con una infracción adentro del área.

Hasta ese momento Pizzini había encontrado espacios pero no el arco. Aunque a veces fastidien sus errores en la resolución (especialmente a él), esa primera gambeta alcanza para que cualquier defensa encienda alarmas. Por eso, en cuanto su eficiencia deja de ser a medias y explota todas sus virtudes, Pancho es decisivo y por lo tanto intocable.

A la inspiración de Pizzini se le sumó la respuesta anímica de Tellechea, y por ese sector llegaron las alegrías primeras alegrías. Falta al uruguayo, ley de ventaja, centro bajo de Pancho y gol de Caballuci. Asistencia de Pizzini, mano a mano de Troyansky, rebote de Caballuci. Recuperación de Pizzini, centro de Tellechea, cabeza del Pocho. Hubo un descanso en el medio, pero en tiempo de juego neto fueron menos de 20 minutos los que le llevó al Aurinegro convertir la misma cantidad de goles que había festejado en todo el año.

Caballuci convirtió dos goles. Lo observan Pizzini y Villarruel, dos de los socios que tuvo en Paraná. ¡Triunfazo!

El destape en la red se trasladó al juego. Olimpo hizo circular la pelota sin la tabla de promedios atada a los botines. Tenerla allá arriba era la mejor defensa posible, porque con la pelota todos estaban lúcidos y sin ella había que bancar los intentos desesperados del rival. La mejor prueba de que el negocio no era el contragolpe sino la tenencia fue el 4-1: Troyansky pidió el cambio desde el piso, Vigliano no le creyó y ordenó que siga el juego, y desde el lateral de Pantaleone hasta la definición de Tellechea fueron ocho toques en campo rival. Golazo.

Recién después de eso a Forestello le dio resultados su renuncia a la búsqueda de juego asociado. Por abajo no había caso, así que Patronato apostó por los centímetros de Quiroga cerca del área de Gabbarini, se benefició con las dificultades de Pantaleone en su lateral y en dos minutos se puso a un gol del empate.

El susto no pasó de eso porque otra vez, como cuando iba 0-1, Olimpo tuvo la cabeza fría y el corazón caliente. Esa entereza en momentos claves, especialmente en el primer tiempo, sacaron adelante el partido. Lo otro, el brillo de la segunda etapa, es pura y divina consecuencia.

Tom Wichter

(Fotos: Valeria López.)


SÍNTESIS

Patronato (3): Bértoli; Geminiani, Andrade, Vera, Márquez; Lemos; Gagliardi, Graciani, Guzmán, Arce; y Telechea. DT: Rubén Forestello.

OLIMPO (4): Gabbarini; Sacks, Cabral, Herranz, Pantaleone; Tellechea, Blanco, Villarruel, Caballuci; Pizzini y Troyansky. DT: Mario Sciacqua.

Goles: PT. 29´Bértoli (P) y 39´Caballuci (O). ST. 1´Caballuci (O), 13´Troyansky (O), 32´ Tellechea (O), 35´ Arce (P) y 36´Quiroga (P).

Cambios en Olimpo: ST. 33´Coniglio x Troyansky, 36´ Llambay x Cabalucci y 47´Álvarez x Pizzini.

Árbitro: Mauro Vigliano.

Estadio: Patronato.

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