Ibáñez se va despidiendo

Ibáñez se va despidiendo

A la mañana trotó alrededor de la cancha en Banco Provincia y a la tarde trabajó junto con Bilbao y Viola a órdenes de Enzo Farías. No sabe qué día se irá, pero la valija ya está lista. Por eso, mientras se resuelven algunos detalles de papeles, Matías Ibáñez continúa entrenando con el plantel de Olimpo a la espera de mudarse a San Lorenzo. 

Tarde de trabajos de resistencia en Camet. Perazzó acompaña.

“Estoy muy contento, esperando que llegue el momento. Tenía la ilusión de seguir jugando en Primera y con esta posibilidad la sigo manteniendo”, afirmó el Negro, quien a los 25 años intentará un despegue de su carrera en un club con mucha historia.

En su lugar vendrá Nereo Champagne, un arquero que también buscará un cambio de aire después de meses complicados en su club de origen, y por eso los dos sienten que ganan. De todas formas, a diferencia del nuevo arquero de Olimpo, Ibáñez sabe que tendrá que pelear la titularidad: “En el fútbol hay que vivir demostrando, y tengo un año por delante para demostrar”.

¿Un año nada más? En principio sí, porque su llegada a Boedo será a préstamo, y por eso es inevitable pensar en un posible regreso: “Estuve en los peores momentos de los últimos tiempos y le puse el pecho. Ojalá vuelva a estar con Olimpo en Primera”. Hasta siempre o hasta pronto, el tiempo dirá…

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