• 05·08·2017 18:10
  • |
  • AMISTOSO
  • |
  • Comentario/s

Goleada de los suplentes

Goleada de los suplentes

Sin tanto brillo pero por mayor diferencia, y en definitiva también merecidamente, los suplentes de Olimpo también le ganaron a Patronato. En un tiempo de 35 minutos y otro de 32, fue 3-0 gracias a los goles de Franco Troyansky, Michael Covea y Maximiliano Fornari.

En el primer amistoso del lateral Mauricio Rosales, los once que eligió el técnico Mario Sciacqua fueron: Anchoverri; Rosales, Ojeda (Lacunza), Herranz, Llambay; Fornari, Bellocq, Belleggia, Covea; Troyansky (López) y Rodríguez.

Algunos desajustes defensivos complicaron el inicio del partido y el equipo local estuvo tres veces cerca de convertir. La primera fue por una salida apresurada de Anchoverri, la otra por un corte oportuno del mismo arquero con los pies afuera del área, y en la tercera por un remate que rebotó en un defensor y pasó a centímetros del palo.

Desequilibrio. Como el miércoles ante Huracán, otra gran jugada individual de Covea provocó un gol.

Con el correr de los minutos, desde el balance defensivo de Bellocq y la técnica de Fornari y Covea por los costados, el Aurinegro emparejó y desniveló a los 20. Al igual que un rato antes entre los titulares, lo hizo Troyansky de cabeza y torció para siempre el rumbo del juego.

Olimpo dejó de sufrir defensivamente con el 4-1-4-1 que implementó el DT a los 30 minutos a partir del ingreso de Nahuel López por el Pocho. Y los dos goles del inicio del segundo tiempo también ayudaron: al minuto Covea por derecha apiló rivales, fue derribado dentro del área y él mismo convirtió de penal; y a los 4 hizo el suyo Fornari tras un resbalón de un defensor local y una asistencia de taco del mencionado López.

Aunque se acercó al área bahiense a partir de pelotas paradas que le facilitó el Aurinegro, el resultado nunca corrió riesgo. De hecho la diferencia pudo haberse ampliado en algunos contragolpes y especialmente tras un cabezazo de Rodríguez que pasó muy cerca del palo. Por esos centímetros Áxel fue el único delantero del plantel que se quedó con las ganas de festejar un gol propio, síntoma de una mañana redonda de principio a fin.

Tom Wichter

Comentarios

comentarios