Coniglio: “Un día hice el clic y empecé a mejorar”

Coniglio: “Un día hice el clic y empecé a mejorar”

Un gol contra Aldosivi, dos contra Estudiantes, y por lo tanto determinante para conseguir los últimos seis puntos. Fernando Coniglio había perdido el puesto por bajo rendimiento y nadie cuestionó la decisión, pero hoy pasa por un buen momento futbolístico y eso hizo que Mario Scicqua lo volviera a elegir entre sus once titulares.

Su mal momento a principio del semestre, la mejoría, el reencuentro con el gol, sus compañeros de ofensiva y particularidades de sus festejos. El delantero está derecho y compartió sus sensaciones con Aurinegro Web.


-¿El del lunes fue tu mejor partido desde que estás en Olimpo?

-Ya me había sentido muy bien contra Aldosivi, pero creo que sí. Más allá de los goles pude tener un buen rendimiento contra defensores muy fuertes, especialmente Schunke, pero me sentí cómodo en su sector y me mantuve ahí.

-En el festejo del primer gol mostraste algunos tatuajes. ¿Algún significado en especial?

-Uno es de Messi. Es la persona que más alegrías me dio y obviamente es un ídolo para mí. Hace rato que lo tengo, pero nunca lo había mostrado en un festejo y antes del partido se me ocurrió hacerlo. El otro es mi número de la suerte, el 24. Pero la idea era que se vea el de Messi, ja.

-El año pasado eras el 9 titular. Para el 2017 te trajeron un competidor y empezaste en el banco. ¿Te afectó ese cambio?

-Me tocó estar en un nivel bajo, sin confianza. Eso repercutía en la cancha y todo el mundo lo podía notar. Por más que esto sea un grupo con un objetivo en común, después las individualidades van marcando a ese grupo, pero igual yo tenía fe de que podía aportarle mucho al equipo. Un día hice el clic y empecé a mejorar. Hasta en lo físico me siento en mi mejor momento.

El goleador recuperó la confianza. Sciacqua le devolvió la titularidad y Coniglio respondió con tres goles en dos partidos.

-Después del partido con Aldosivi el DT dijo que en esas semanas de bajón estabas más para ponerte un kiosko que para seguir jugando al fútbol. ¿Tan así fue?

-Mario (Sciacqua) tiene esas frases que te hacen reír por la manera en que las dice, pero es verdad. Llegó un momento en que ni siquiera me tocó ir al banco de suplentes y sí, estaba más para volverme a mi casa en Córdoba que para seguir peleando un lugar acá.

-¿Cómo saliste de ese pozo? ¿Cuál fue el día del clic?

-Me mentalicé en que dependía sólo de mí y me acordé de una frase que me dijo un compañero: “Hay que mostrar siempre la mejor versión, y después será lo que tenga que ser.” De a poco lo fui logrando, y en el club me ayudaron bastante en ese proceso. Y además entró la pelota, que es lo que hace visible todo esto…

-Recuperaste la titularidad en un equipo que es muy diferente al del año pasado. ¿Doble nueve con Strahman? ¿Las características de Troyansky? ¿Cómo te sentís más cómodo en este nuevo Olimpo?

-Toda la vida jugué con uno chiquitito por afuera, ja. Pero no me incomodó para nada jugar con Eial, creo que hubo partidos buenos. Lo que no me gusta es salir del área. Prefiero hacer lo que me está pidiendo Mario ahora, que es aguantar y estirar lo más que pueda a la defensa rival. Es un poco desgastante, pero es el trabajo que a mí me gusta y en el que me siento cómodo.

-Está claro que el plantel confía en lograr la permanencia. ¿Te imaginás una definición en la última fecha o antes?

-Si me preguntabas hace dos semanas seguro te hubiera dicho que nos salvábamos antes, pero por cómo se vienen dando algunos resultados creo que hasta la última o penúltima fecha tal vez sigamos sufriendo. Aunque nosotros sacamos buenos resultados los que están abajo también ganan.

Gaspar Altamirano

(Fotos: Eugenio Andres.)

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