BANFIELD 3-0 OLIMPO: DESCONSOLADOS

BANFIELD 3-0 OLIMPO: DESCONSOLADOS

Más de lo mismo, pero cada vez peor. El plantel de Olimpo se sabe descendido en todos los aspectos menos en los números, y con esa angustia a cuestas encaró la visita a Banfield que terminó con un resultado lógico: 0-3.

La tarde empezó palo y palo, pero no porque el juego se desarrolló de ida y vuelta sino porque el local pegó dos tiros en los postes en los primeros tres minutos. El primero de ellos fue de Dátolo desde la puerta del área, un sector que un rato después el Aurinegro nuevamente dejó sin cubrir en una jugada que se inició en un lateral. ¿La consecuencia? Remate cruzado y 0-1 a los diez minutos.

El origen de ese gol, las posiciones adelantadas evitables y las desinteligencias simples entre compañeros fueron los síntomas de un equipo anímicamente derrotado. Lo que pasó a los 21 minutos fue otro ejemplo: el equipo de Bassedas atacó por izquierda, pero el centro defectuoso terminó en un contragolpe que Ojeda tuvo que salvar en la línea. Mal adelante, mal en el medio para cubrir y mal atrás para defender. La debilidad colectiva manchaba a todas las líneas.

Un rato antes del descanso Olimpo reaccionó de a poco a partir de un Covea activo y un Troyansky peleador. El Taladro también tenía sus bajas y era permeable, pero esos espacios sin aprovechar explican todavía mejor la actualidad del equipo. Los centros quedaban cortos. Los extremos tardaban un tiempo más, en parte perjudicados por el perfil cambiado. El Pocho quedaba solo. El esfuerzo de Tellechea no era recompensado. Siempre faltó algo para creer que se podía.

La chance de Áxel Rodríguez. El delantero volvió a jugar en Primera.

En el segundo tiempo el equipo no cambió de nombres, de roles, de idea y tampoco de ánimo. No hubo motivo para pensar que algo diferente estaba cerca de ocurrir. Dicho y hecho: en una pelota parada Ortiz le sacó dos metros de distancia a Ojeda y a partir de eso al partido le sobraron 35 minutos.

Posiblemente el DT lo entendió así y lo que siguió se pareció más a un entrenamiento de pretemporada que a un juego por los puntos. Llambay entró para jugar de doble cinco, como en enero en Mar del Plata. Rodríguez trató de aprovechar sus minutos y casi convierte en la más clara del Aurinegro en todo el partido. Y a los 33, en parte para evitar la expulsión de Bellocq, el que ingresó fue Ibáñez en lugar de Lucas Villarruel, cuya continuidad en el club se presume muy difícil después de dos préstamos consecutivos.

Esa formación llena de pruebas fue la que sufrió el tercer gol y dejó la cancha entre lágrimas. Ese desconsuelo es una manera de asumir lo irreversible, aquello que hasta ayer se negaba porque los números obligaban a pelear. Ahora ya está en serio: Tigre es inalcanzable y mañana puede pasar lo mismo con Patronato si los entrerrianos logran al menos un empate.

La suspensión del partido de Vélez es lo único que demoró el descenso cuando todavía quedan cinco fechas. Tal vez, y ojalá, la certeza sea liberadora. El fútbol no es un juego cuando hay once con la misma camiseta que sufren tanto desde el primer minuto. Derrotas como estas no sirven ni para probar.

Tom Wichter

(Fotos: Emiliano Lescano.)


SÍNTESIS

Banfield (3): Altamirano; Rodríguez, Maldonado, Ortiz, Sporle; Linares, Kalinski; Mouche, Dátolo, Álvarez; y Carranza. DT: Omar Piccoli.

OLIMPO (0): Villar; Lacunza, Ojeda, Herranz, Pantaleone; Bellocq, García; Vidal, Tellechea, Covea; y Troyansky. DT: Christian Bassedas.

Goles: PT. 10´Dátolo (B). ST. 10´Ortiz (B) y 38´Carranza (B).

Cambios en Olimpo: ST. 17´Llambay x García, 23´Rodríguez x Covea y 33´Ibáñez x Bellocq.

Árbitro: Fernando Espinoza.

Estadio: Banfield.

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