ATLÉTICO 1-1 OLIMPO: MUCHO FUEGO, ALGO DE LUZ

ATLÉTICO 1-1 OLIMPO: MUCHO FUEGO, ALGO DE LUZ

Aunque le dediquen horas al análisis de video o al pizarrón, no hay director técnico que no coincida en que la confianza es casi todo en el fútbol. Por eso hoy, cambio de entrenador mediante, por fin Olimpo se soltó y logró el protagonismo suficiente para sumar su primer punto de visitante en el año.

Aquello que había insinuado el Aurinegro un rato ante Argentinos, cuando el DT todavía era Bassedas, hoy lo sostuvo durante casi todo el partido. La diferencia es que esta vez las virtudes del bahiense no se originaron en la rebeldía para atacar, si no en la solidez para defender a través de caminos cerrados y relevos atentos. Una vez resuelto eso, el recurso ofensivo sí fue similar al de esa noche en La Paternal: Mancinelli y Llambay, carrileros naturales y con perfil favorable para transiciones rápidas.

Con un libreto simple pero identificable, como acostumbra Bonjour en sus equipos y más cuando hubo apenas tres entrenamientos para planificar el partido, Olimpo se fue acomodando al rival y la cancha. Lo que al principio fue una estrategia especulativa, al rato pasó a ser un desarrollo parejo y a la media hora ya era un dominio que se sostenía en las segundas pelotas de García e Ibáñez.

Entre el minuto 30 y 35 del primer tiempo el Decano pasó de sorprendido a desbordado. Dos chances originadas desde los carriles, un remate de Depetris que sembró la duda sobre un posible penal y un zurdazo de Mancinelli en el palo forzaron a que el local cortara la hemorragia con un 4-1-4-1. La jugada le salió bien a Zielinski, que despistó al Aurinegro y lo dejó con el sabor amargo de no haber aprovechado el momento.

Lo corren de atrás a Llambay. Los carrileros con el perfil a favor para el contragolpe, uno de los retoques de Bonjour.

En ese juego nuevamente trabado las individualidades podían salvar a Atlético, como casi ocurre con el disparo de Barbona que pegó en el palo en el inicio del segundo tiempo. Pero el equipo de Bonjour ni siquiera se quebró con el golpe más grande: el 0-1 tras una jugada que no suponía peligro y terminó en penal. Es que, aunque se alejaron un poco del arco local, ellos ya sabían que en el primer tiempo habían marcado un camino. Con una vuelta de tuerca o un esfuerzo extra se podía recuperar la ruta.

No hubo cambios, ni estratégicos ni de jugadores. Pero con el esfuerzo alcanzó. Porque los diez jugadores de campo que estaban en la cancha no eran cualquiera. Nueve eran jóvenes con el hambre de una carrera por construir. Y el otro era Lucas Mancinelli, de los “grandes” el que menos chances tuvo durante el año con el cuerpo técnico anterior.

En el contexto de un plantel con poco recambio, se probó de todo menos a él. Y el fútbol tiene esas pequeñas revanchas: de tiro libre, al borde de una lesión y por cuestiones del destino con la cinta de capitán en su brazo, Mancinelli convirtió el primer gol del año para el Aurinegro afuera del Carminatti. 1-1 y a Bahía.

El punto no sirve de nada. Pero el cambio de humor, la única aspiración deportiva de un equipo descendido hace rato, tiene el sabor de un triunfo. Los pibes pusieron su fuego y Mancinelli prendió la luz.

Tom Wichter

(Fotos: Jorge Ledezma.)


SÍNTESIS

Atlético Tucumán (1): Sánchez; Acosta, Lamas, García, Risso Patron; Melo, Leyes, Aliendro, Barbona; Álvarez; y Díaz. DT: Ricardo Zielinski.

OLIMPO (1): Carranza; Lacunza, Orozco, Herranz, Silva Torrejón; Mancinelli, García, Ibáñez, Llambay; Rodríguez y Depetris. DT: Darío Bonjour.

Goles: ST. 10´Díaz (AT) y 42´Mancinelli (O).

Cambios en Olimpo: PT. 33´Troyansky x Depetris. ST. 47´Lanziani x Carranza.

Árbitro: Diego Abal.

Estadio: Monumental José Fierro.

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