Arroyo: “Hay mucho para crecer”

Arroyo: “Hay mucho para crecer”

“Soy un apasionado por el fútbol, un loco. Desde los 7 años estoy atrás de una pelota. Jugué hasta los 25 en el ámbito local, hasta donde me dio, y al año siguiente empecé a trabajar de profe en Liga del Sur y torneos federales. Me formé y me formo mucho, trato de transmitirlo y hacer docencia con los chicos, quiero aportar todo el tiempo y creo que la capacitación de los entrenadores es la clave del fútbol formativo.”

La primera consigna de la entrevista era que se presentara para que los hinchas de Olimpo supieran un poco más sobre él. Pero puertas adentro no hace tanta falta: por su trabajo en el club entre 2012 y 2016 muchos jugadores, padres, empleados y dirigentes ya conocen bastante a Nicolás Arroyo, el nuevo coordinador del fútbol formativo.


-¿Cómo es, en líneas generales, el proyecto que le presentaste a la dirigencia?

-La intención es crear un modelo de formación integral que apunte al alto rendimiento porque lo que hay que generar son jugadores para la Primera División. El proyecto se basa en la ciencia y la experiencia. No es una frase mía, hay mucho de teoría y cursos en los que vengo estudiando, sumado a la experiencia que recopilé en cinco años en Olimpo y otros clubes.

-¿Cuánto le ayuda a tu tarea tu conocimiento previo sobre el club?

-Es importante. Conozco a muchos de los chicos y eso acelera el diagnóstico. Viendo al club desde afuera sabía que no iba a estar como hubiera esperado después de seis años de competencia en AFA, pero es lo que hay en este momento y vamos a luchar para poner a Olimpo donde debe estar.

-¿Esa experiencia es clave para que te hayan llamado de nuevo?

-Seguramente la dirigencia lo tuvo en cuenta porque acá pasé por todas las funciones: fui preparador físico de una categoría, de tres al mismo tiempo, de la Reserva, coordiné a todos los profes. Cuando pasó lo de Giuntini me tocó coordinar todo. Él se enfermó en mayo y hasta enero del año siguiente estuve a cargo. Trabajar en Gimnasia también me hizo crecer porque pude ver otras realidades.

Te fuiste junto con Carrio en un contexto en el que empezaron a faltar algunos recursos en el fútbol formativo. ¿Sos consciente de que hoy esas falencias son el punto de partida de tu trabajo?

-No soy quién para juzgar el pasado ni a esta dirigencia, pero sé que faltan recursos. Hay mucho para crecer. Estamos en una etapa de diagnóstico, de ver qué tenemos, y hay mucha predisposición de todos los cuerpos técnicos. También hay un grupo de dirigentes nuevo con empuje y yo tengo todas las ganas del mundo. Todo suma, pero la actitud multiplica y hay que aprovechar ese envión.

Puertas y pasillos que conoce. Arroyo será coordinador de las Menores de Olimpo, un área en la que trabajó entre 2012 y 2016.

-Es la primera vez en siete años que Olimpo no juega en la máxima categoría del fútbol formativo. ¿Va a afectar mucho ese cambio?

-Obviamente al jugarlo los clubes de la B Nacional baja un poco el nivel de la competencia. No van a estar los grandes de la Superliga o los que tienen más años de experiencia formativa, a los que tanto nos gusta enfrentar porque te hacen crecer. Pero hay clubes históricos y que están haciendo las cosas bien como Quilmes, Chacarita o Temperley. Habrá que medirse con ellos para seguir en un nivel alto que permita que los chicos se adapten a Primera lo más rápido posible.

-¿Cómo viviste los dos partidos de Copa Argentina en los que jugaron tantos chicos que conocés de tu etapa anterior en Olimpo?

-Fue una alegría muy grande porque tengo una relación con ellos más allá de lo futbolístico. Conozco sus historias de vida, familiares, dentro del club, sus esfuerzos para estar acá, quiénes estuvieron en la pensión… Ver a Lacunza metiendo el penal contra Aldosivi me emocionó. Cuando vi que pateaba el penal me agarré la cabeza y le conté a mi viejo que nunca lo había visto pateando uno, pero tiene una personalidad bárbara y lo hizo mejor que muchos.

-Estuviste en el inicio y en la mayoría de los años que lleva Olimpo compitiendo en AFA. ¿El plantel de Primera con tantos juveniles es una continuidad de aquel trabajo?

-En 2012 parecía una utopía competir en AFA y fue una de las mejores decisiones que tomó el club. Hubo varios que se pusieron la camiseta y lucharon para que suceda. Ahora quedó demostrado que cuando se le dan posibilidades los chicos juegan y están a la altura. Hay que tener la convicción de ponerlos. Por suerte hoy eso pasa y es una motivación para todo el fútbol menor.

-¿Notaste mucho recambio en los planteles de Menores después de estar dos años afuera?

-No quiero nombrarlos para no quedar mal con nadie, pero varios de los que en ese momento destacaban en cada categoría por suerte están. Algunos sí se fueron a clubes de Buenos Aires y lo lamento muchísimo, porque el club venía trabajando e invirtiendo en ellos, pero el fútbol es así y no podemos cortarle las alas a nadie.

-¿La primera medida que charlaste con la CD fue la ratificación de todos los cuerpos técnicos?

-Sí. Les dije a los técnicos que no me interesa cambiar nada, que por algo los habían elegido, y que hasta diciembre no va a haber cambios más allá de la incorporación de Salvi que cubre el hueco de Marcelo Katz (ayudante de campo de Bonjour). Además de que estos meses me permitirán conocerlos y hacer un diagnóstico sobre ellos, no cambiar los técnicos a mitad de año es también una cuestión de seriedad con los jugadores.

Tom Wichter

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