ARRANQUE SIN RASPONES FUERTES

ARRANQUE SIN RASPONES FUERTES

Nadie se escapa y entre los punteros y el 14° de la tabla de posiciones hay cinco puntos de distancia. Con lo parejo que se va dibujando el torneo, ¿cómo no va a servir el punto? ¿Cuánto puede durar la bronca por un empate que durante tres cuartos de partido fue victoria? ¿Un día? ¿El viaje de vuelta a Bahía? ¿Un par de horas? 

El arranque de un torneo, un viejo problema en una institución que históricamente recambia muchos jugadores, influyó poco y nada en estos primeros cinco partidos. Convertida la falta de gol en una anécdota del armado, hoy fue la primera prueba exigente para la defensa; y así como es más fácil despejar una pelota que meterla en un arco, el costo de un error defensivo es más visible que un pase mal dado en tres cuartos de cancha.

Así fue. Aunque tal vez exagerada, la imagen final no miente: el 4-4-2 de los últimos minutos estuvo conformado por tres volantes centrales y cinco defensores.

Segundo gol de Gutiérrez. ¿Se ganó un lugar? (Fotos: Emanuel Lew)

Pero entre un gol y otro pasaron cosas. El Aurinegro se puso en ventaja demasiado temprano ante un rival que seguramente peleará arriba. En el primer tiempo, lo justificó con Licht a la izquierda, Cuevas por el centro, Cabrera a la derecha y la potencia de Quiroga merodeando el área. No solo en ráfagas y jugadas puntuales que exigieron seriamente a Champagne, sino en la velocidad que le impuso al juego del Lobo y, por defecto, al partido también.

Olimpo lo supo aguantar gracias a una dupla central que se consolida fecha a fecha y, por qué negarlo, falta de puntería. Pero pasada la tormenta en el entretiempo Troglio movió piezas a pedir de Perazzo: recargó su equipo de delanteros, lo sacó a Cabrera del carril derecho y se metió solo en un embudo que acomodó a Olimpo en su 4-4-2 con Vega y Gutiérrez retrocediendo cuánto hiciera falta.

Alejados los carrileros de Bou y Benítez, los despejes volvían rápido y si bien hubo contragolpes mal resueltos la cancha se inclinó más de lo deseado. Pero varios pases a la nada fueron los primeros síntomas de un nerviosismo local que tentaba al pelotazo como recurso prioritario. Cada vez parecía más afirmado Olimpo y más perdido Gimnasia. Hasta el empate, claro, producto de un centro desde tres cuartos de cancha que los manuales desaconsejan pero cada tanto funcionan. Igual que ante Defensa y Justicia, el rival la embocó en el mejor momento de Olimpo.

Por eso la sensación de que el bahiense pudo llevarse algo más, esa prueba irrefutable de lo que el equipo, en poco tiempo, insinuó que puede generar. Bou demostró mucho en poco tiempo. Benítez nunca se aleja del circuito de juego. A Gutiérrez le jugó en contra la obligación de defender durante casi todo el partido la ventaja que él mismo consiguió. Gil no seguirá creciendo en el próximo partido solamente porque lo verá desde la platea.

Tal vez no fue la mejor tarde de Marcelo Vega, quien seguramente muy pocas veces en esta categoría tenga que cuidar de cerca lo que pueda generar un lateral como Licht. Pero esta historia se sigue escribiendo con rendimientos que, cuando no son excelentes como los de la goleada ante Aldosivi, al menos son tranquilizadores.

Esto sigue y el próximo rival es otro pesado como Rosario Central. Olimpo pasó los primeros cinco partidos sin raspones fuertes, un dato importante para un equipo con 22 caras nuevas.

Tom Wichter

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SÍNTESIS

Gimnasia (1): Monetti; Oreja, Barsottini, Blengio, Licht; Cabrera, Basualdo, Mussis, Cuevas; Peralta y Quiroga. DT: Pedro Troglio.

OLIMPO (1): Champagne; A. Martínez, Furios, Moiraghi, Villanueva; M. Vega, Musto, Gil, Gutiérrez; Bou y Benítez. DT: Walter Perazzo.

Goles: PT. 4´Gutiérrez (O) y ST. 22´Pereyra (G).

Cambios en Olimpo: ST. 32´Blanco x M. Vega, 34´Sánchez Sotelo x Benítez y 40´García x Gutiérrez.

Árbitro: Carlos Maglio.

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